Cuando una enfermedad que no está relacionada con tu trabajo te impide laborar, el IMSS puede otorgarte una incapacidad por enfermedad general y pagarte un subsidio mientras te recuperas. El monto, la fecha en que empieza y el tiempo máximo que puede durar dependen de reglas específicas que conviene conocer antes de necesitarlas.
Qué es la incapacidad por enfermedad general
La incapacidad por enfermedad general es la que otorga el IMSS cuando una persona asegurada no puede trabajar debido a un padecimiento que no tiene relación con un riesgo de trabajo, es decir, que no ocurrió por un accidente laboral ni por una enfermedad derivada de tu actividad profesional. Para ese otro tipo de incapacidad, el esquema de pago y de requisitos es distinto.
Se trata de una prestación en dinero que forma parte del seguro de enfermedades y maternidad del IMSS, pensada para sustituir parte del ingreso del trabajador mientras se recupera y no puede desempeñar su actividad laboral. No sustituye el salario completo, y por eso conviene entender con precisión cómo se calcula y desde cuándo aplica.
Quién puede solicitarla
Puede solicitarla cualquier persona trabajadora asegurada por el IMSS, sin importar si labora para un solo patrón o para varios, siempre que cumpla con las semanas de cotización requeridas según su tipo de contratación. No aplica para quienes no están dados de alta ante el instituto al momento de enfermar.
Cuánto paga el IMSS por incapacidad de enfermedad general
El IMSS paga el 60% del salario base de cotización (SBC) registrado al inicio de la incapacidad, y ese pago comienza a partir del cuarto día de incapacidad, no desde el primero.
| Periodo de la incapacidad | Porcentaje del SBC | Desde cuándo se paga |
|---|---|---|
| Días 1 a 3 | 0% | No los cubre el IMSS |
| Día 4 en adelante (hasta 52 semanas) | 60% | Desde el 4º día de incapacidad |
Por qué los primeros tres días no se pagan
Los primeros tres días de cualquier incapacidad por enfermedad general corren por cuenta del trabajador o, en algunos casos, del acuerdo que tenga con su empleador, ya que el subsidio del IMSS legalmente inicia hasta el cuarto día. Esto significa que una incapacidad de tres días o menos no genera pago del instituto, aunque sí quede registrada.

Existe un tope máximo diario
El subsidio se calcula sobre el salario base de cotización, pero ese salario tiene un tope: el SBC máximo para este cálculo equivale a 25 UMAs diarias. Si tu salario registrado ante el IMSS es más alto que ese tope, el subsidio se calcula solo hasta el límite, no sobre tu salario real completo.
Cómo se calcula el pago día por día
El cálculo diario toma el salario base de cotización que tenías registrado al momento de iniciar la incapacidad y aplica el 60% sobre ese monto, sin considerar percepciones adicionales como bonos o comisiones que no formen parte de tu SBC. Ese monto diario se multiplica por el número de días que dure la incapacidad, a partir del cuarto día, y se paga de forma retroactiva una vez que el trámite queda resuelto, no necesariamente día a día conforme transcurre la incapacidad.
Requisitos para tener derecho al subsidio
Si eres trabajador de planta
Necesitas tener registradas al menos 4 semanas de cotización inmediatas anteriores al inicio de la enfermedad.
Si eres trabajador eventual
El requisito es distinto: necesitas 6 semanas de cotización dentro de los 4 meses anteriores al inicio de la enfermedad.
Debes contar con el certificado médico correspondiente
Además de las semanas cotizadas, es indispensable que un médico del IMSS te expida el certificado de incapacidad temporal para el trabajo, documento que formaliza el periodo de incapacidad y del que depende el trámite del pago.
Qué pasa si no cumples las semanas mínimas
Si al momento de enfermar no cumples con las semanas de cotización requeridas, el IMSS puede negar el pago del subsidio aunque sí te otorgue la atención médica correspondiente, ya que ambos beneficios dependen de requisitos distintos. En ese caso, es el empleador quien debe cubrir el salario del trabajador durante ese periodo, conforme a lo que establece la legislación laboral.
Por cuánto tiempo se paga la incapacidad
Hasta 52 semanas por el mismo padecimiento
El subsidio por incapacidad de enfermedad general se puede pagar hasta por 52 semanas continuas por el mismo padecimiento. Si al término de ese periodo la persona sigue sin poder reincorporarse a su trabajo, el IMSS evalúa el caso para determinar los siguientes pasos.
Prórroga de hasta 26 semanas adicionales
Cuando existe posibilidad razonable de que el trabajador se recupere y pueda volver a laborar, el IMSS puede prorrogar el pago del subsidio hasta por 26 semanas más, lo que da un total de hasta 78 semanas cubiertas por el mismo padecimiento.

Qué pasa si no te recuperas después de ese plazo
Si al agotarse el periodo máximo de incapacidad temporal la persona continúa sin poder trabajar, el caso se evalúa para determinar si corresponde una pensión por invalidez, en lugar de continuar con pagos de incapacidad temporal. Este es un proceso distinto, con su propio dictamen médico y sus propios requisitos.
Diferencia entre incapacidad temporal e invalidez permanente
La incapacidad por enfermedad general es, por definición, temporal: está pensada para cubrir un periodo de recuperación con expectativa de que la persona vuelva a trabajar. La pensión por invalidez, en cambio, aplica cuando un dictamen médico determina que la persona no podrá reincorporarse a su actividad laboral de forma permanente, o al menos no en el corto plazo, y sigue un procedimiento de evaluación distinto al de la incapacidad temporal.
Esta información tiene fines educativos y no sustituye una valoración médica ni asesoría legal personalizada. Cada caso de incapacidad tiene particularidades específicas; ante cualquier duda concreta sobre tu situación, consulta directamente con el IMSS o con un especialista en la materia.
Cómo se tramita el pago del subsidio
Dónde inicia el trámite
El certificado de incapacidad lo expide el médico tratante del IMSS que te atendió, ya sea en tu Unidad de Medicina Familiar o en el área que corresponda según tu padecimiento. Ese certificado es el que da inicio formal al periodo de incapacidad reconocido por el instituto.
Cómo se realiza el pago
El pago del subsidio se deposita conforme a los datos bancarios que el asegurado tiene registrados ante el IMSS, y puede consultarse el estatus del trámite a través de los canales digitales del instituto, sin necesidad de acudir de forma presencial en cada ocasión. Estos mismos canales digitales permiten verificar si un certificado ya quedó registrado y calculado, lo que ayuda a detectar a tiempo si algo quedó pendiente antes de que transcurran varias semanas sin recibir el depósito.
Qué pasa si tu empleador no te da de baja correctamente
Para que el subsidio se calcule de forma correcta, es importante que tu empleador haya reportado tu salario base de cotización real y actualizado ante el IMSS. Si existen inconsistencias en tus datos de cotización, el trámite puede retrasarse mientras se aclaran, por lo que conviene revisar periódicamente tus semanas y tu salario registrado.
Qué pasa con tu relación laboral mientras estás incapacitado
Durante el periodo de incapacidad, tu relación laboral con el empleador se mantiene vigente y no puede darse por terminada únicamente por el hecho de estar incapacitado. El certificado médico que respalda tu incapacidad es el documento que justifica tu ausencia ante el patrón, por lo que conviene entregarle una copia o notificarle el número de folio en cuanto lo recibas.
Diferencias con la incapacidad por riesgo de trabajo
El porcentaje que se paga es distinto
Mientras que la incapacidad por enfermedad general paga el 60% del SBC, la incapacidad derivada de un riesgo de trabajo, es decir, un accidente o enfermedad relacionada directamente con tu actividad laboral, se paga al 100% del SBC desde el primer día, sin el periodo de espera de tres días que sí aplica a la enfermedad general.

Los requisitos de semanas cotizadas también cambian
Para la incapacidad por riesgo de trabajo no se exige un mínimo de semanas cotizadas, ya que la protección aplica desde el momento en que el trabajador está dado de alta ante el IMSS, a diferencia de la enfermedad general, que sí requiere las semanas previas ya mencionadas.
Situaciones que generan dudas frecuentes
Si te enfermas más de una vez por el mismo padecimiento
Cuando una persona presenta recaídas del mismo padecimiento después de haberse reincorporado a su trabajo, el IMSS evalúa si se trata de una continuación de la incapacidad anterior o de un nuevo periodo, lo que puede afectar cuántas semanas del límite máximo ya se consumieron.
Si trabajas para más de un patrón
Si cotizas de forma simultánea con distintos patrones, el subsidio se calcula considerando la suma de los salarios base de cotización registrados en cada uno, hasta el tope máximo permitido, y no de forma independiente para cada empleo.
Diferencia con la incapacidad por maternidad
La incapacidad por enfermedad general es distinta de la incapacidad por maternidad, que tiene sus propias reglas de pago, duración y requisitos, y que se otorga específicamente por el embarazo y el puerperio, no por un padecimiento general.
Si tu incapacidad se prolonga y necesitas conservar tu AFORE al día
Un periodo largo de incapacidad puede implicar meses sin que tu patrón realice aportaciones a tu cuenta de AFORE, ya que durante la incapacidad no hay salario base de cotización sobre el cual aportar de la forma habitual. Esto no afecta tus semanas cotizadas para efectos del subsidio, pero sí conviene tenerlo presente si estás cerca de cumplir el mínimo de semanas necesario para una pensión, y revisar tu situación en tu cuenta de AFORE una vez que te reincorpores.
Errores que retrasan el pago del subsidio
No entregar el certificado a tiempo
Uno de los motivos más comunes de retraso es no entregar el certificado de incapacidad al empleador o no dar seguimiento a su registro ante el IMSS de forma oportuna. Mientras más tiempo pase entre la expedición del certificado y su formalización ante el instituto, más tarda en procesarse el pago correspondiente.
Datos bancarios desactualizados
Si la cuenta bancaria que tienes registrada ante el IMSS ya no está activa o los datos no coinciden con tu identificación, el depósito del subsidio puede fallar o retrasarse. Verificar que tus datos bancarios estén vigentes antes de necesitar el subsidio evita este tipo de contratiempos.
No revisar el folio de tu incapacidad
Cada certificado de incapacidad tiene un folio que te permite dar seguimiento al trámite a través de los canales del IMSS. No conservar ese folio, o no verificarlo cuando el pago tarda más de lo esperado, dificulta identificar en qué etapa se encuentra tu solicitud si necesitas hacer una aclaración.
Antes de solicitar tu incapacidad
Revisa con anticipación tus semanas cotizadas y tu salario base de cotización registrado, ya que de ambos depende directamente cuánto vas a recibir y si cumples el requisito mínimo. Si tu incapacidad se extiende más allá de unas cuantas semanas, conviene dar seguimiento periódico a tu trámite a través de los canales del IMSS, en lugar de esperar hasta el final del periodo para verificar que todo esté en orden. Conserva también una copia del certificado de incapacidad y del folio de trámite, notifica a tu empleador de forma oportuna, y si tu padecimiento requiere más de un periodo de incapacidad continuo, mantén claro cuántas semanas del límite de 52 ya se han utilizado, para anticipar si te acercas al periodo en que podría evaluarse una prórroga.
Fuentes: IMSS. Consultadas el 2 de septiembre de 2026.
