“El outsourcing está prohibido en México” es una frase que se repite mucho y que solo es cierta a medias. Lo que cambió en 2021 no fue que desaparecieran las empresas que prestan servicios a otras empresas, sino las reglas de qué pueden y qué no pueden subcontratar.
Qué es el outsourcing
El outsourcing, o subcontratación, es el esquema en el que una empresa contrata a otra para que le proporcione personal o servicios, en lugar de contratar directamente a esos trabajadores. Antes de 2021, este esquema se usaba de forma extendida en México, incluso para el personal que realizaba la actividad principal de la empresa que en realidad se beneficiaba de su trabajo.
Qué cambió con la reforma de 2021
Desde la reforma laboral del 23 de abril de 2021, está prohibida la subcontratación de personal cuando ese personal realiza actividades relacionadas con el objeto social o la actividad económica principal de la empresa que recibe el servicio. La reforma buscó terminar con prácticas donde trabajadores hacían exactamente el mismo trabajo que un empleado directo, pero sin las prestaciones ni la relación laboral formal con la empresa donde realmente trabajaban.
Qué sigue siendo legal: los servicios especializados
| Esquema | ¿Es legal hoy? | Condición |
|---|---|---|
| Subcontratar personal para tu actividad principal | No | Prohibido desde abril de 2021 |
| Contratar servicios especializados fuera de tu actividad principal | Sí | El proveedor debe tener REPSE vigente |
| Contratar obras especializadas puntuales | Sí | Mismo requisito: REPSE vigente del proveedor |
Lo único permitido hoy es la subcontratación de servicios u obras especializadas, es decir, actividades que están fuera del objeto social de la empresa contratante. Un ejemplo típico: una fábrica de muebles puede contratar a una empresa externa de limpieza o de seguridad, porque esas actividades no son su giro principal, pero no puede subcontratar a los operarios que fabrican los muebles, porque esa sí es su actividad central.

Cómo se determina si una actividad es “especializada”
La prueba que usan las autoridades es comparar la actividad subcontratada contra el objeto social registrado de la empresa, es decir, la descripción legal de a qué se dedica según su acta constitutiva. Un restaurante puede subcontratar de forma legal el servicio de contabilidad o de mantenimiento del local, porque ninguna de las dos actividades es “servir alimentos”. Ese mismo restaurante no podría subcontratar a sus meseros o a su personal de cocina bajo este esquema, porque preparar y servir comida es exactamente su actividad principal.
Qué es el REPSE y por qué importa
El REPSE (Registro de Prestadoras de Servicios Especializados u Obras Especializadas) es el registro público que administra la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Cualquier empresa que ofrezca servicios especializados a otra empresa debe tener su registro REPSE activo; sin él, el contrato entre ambas empresas no tiene validez legal ante las autoridades laborales y fiscales.

Servicios especializados vs obras especializadas
El nombre del registro incluye dos conceptos distintos que conviene diferenciar. Un servicio especializado es una actividad continua, como la limpieza o la seguridad de un edificio durante todo el año. Una obra especializada, en cambio, es un proyecto con principio y fin definidos, como la instalación de un sistema eléctrico nuevo o una remodelación puntual. Ambos requieren que la empresa prestadora tenga REPSE vigente, pero se documentan de forma distinta en el contrato correspondiente.
Requisitos para que una empresa tenga REPSE vigente
El artículo 15 de la Ley Federal del Trabajo exige que la empresa prestadora de servicios esté al corriente con el SAT, el IMSS y el INFONAVIT para mantener su registro activo. El REPSE tiene una vigencia de tres años y debe renovarse cumpliendo nuevamente todos los requisitos antes de que expire.
Cómo te afecta como trabajador
Si trabajas para una empresa que te subcontrata bajo el esquema de servicios especializados, tu relación laboral formal es con la empresa que te contrató (la prestadora de servicios), no con la empresa donde realizas físicamente tu trabajo. Esto es legal siempre que la actividad que realizas sea efectivamente ajena al objeto social de la empresa donde prestas el servicio.
Utilidades (PTU) y prestaciones que antes no recibías
Una de las razones detrás de la reforma fue que muchos trabajadores subcontratados no recibían reparto de utilidades (PTU), porque la empresa que los empleaba formalmente en el papel no generaba las ganancias reales del negocio. Con la reforma, si tu actividad es parte del giro principal de la empresa, debes estar contratado directamente por ella y tener acceso a las prestaciones y utilidades que le correspondan a cualquier trabajador directo.
El tope de tres meses al reparto de utilidades
La misma reforma que prohibió el outsourcing de personal introdujo un límite al monto de PTU que puede recibir un trabajador: hasta tres meses de su salario, o el promedio de lo que recibió en los últimos tres años, lo que resulte más favorable para él. En 2024, la Suprema Corte de Justicia de la Nación confirmó que este tope es constitucional, así que sigue vigente en 2026. Es un límite máximo, no un monto fijo: si a una empresa le corresponde repartir menos que ese tope según sus ganancias, el trabajador recibe esa cantidad menor, no automáticamente tres meses de sueldo.
Cómo saber si tu empresa opera de forma legal
Puedes pedir a tu empleador que te confirme su número de registro REPSE y verificarlo directamente en el portal de la STPS. También vale la pena revisar si la actividad que realizas coincide con el objeto social de la empresa donde trabajas físicamente: si es así, deberías estar contratado de forma directa, no a través de una empresa prestadora de servicios.
Qué pasa si tu empresa no cumple
Una empresa sin REPSE vigente, o que subcontrata personal para actividades de su propio giro, puede enfrentar sanciones económicas significativas, la invalidación de las deducciones fiscales relacionadas con ese contrato, y en casos graves, procesos legales. Para el trabajador, operar bajo un esquema irregular puede significar quedarte sin las prestaciones que legalmente te corresponden.
Qué hacer si crees que tu situación es irregular
Si sospechas que tu empresa subcontrata personal de forma indebida, puedes presentar una queja directamente ante la STPS o acudir a la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET), que ofrece asesoría y representación legal gratuita para trabajadores. Documentar tu situación (contrato, recibos de nómina, quién te da instrucciones día a día) ayuda mucho si más adelante necesitas demostrar que tu relación laboral real es distinta a la que aparece en el papel.
Fiscalización en 2026: por qué es más estricta que antes
En 2026 la vigilancia sobre este esquema aumentó de forma notable: hay más inspecciones, cancelación automática del registro REPSE ante incumplimientos fiscales, y comparación de información en tiempo real entre la STPS, el SAT, el IMSS y el INFONAVIT. Esto reduce el margen para que una empresa simule un servicio especializado cuando en realidad está subcontratando personal para su actividad principal.

Esta información tiene fines educativos y no constituye asesoría legal o laboral personalizada. Si tienes dudas sobre tu situación contractual específica, consulta directamente con la STPS o con un abogado laboral.
Antes de firmar un contrato bajo este esquema
Confirma que la empresa que te contrata tenga REPSE vigente, verifica que tu actividad esté efectivamente fuera del giro principal de la empresa donde vas a trabajar, y revisa que tu contrato incluya las prestaciones de ley. Entender esta diferencia te ayuda a identificar si tu situación laboral cumple con las reglas actuales o si conviene levantar la mano ante recursos humanos o la propia STPS.
Fuentes: Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Ley Federal del Trabajo, SCJN. Consultadas el 28 de septiembre de 2026.
